LAS PALABRAS QUE NOS HAN DADO ORIGEN
Comunidad de la Conversión
Caminamos entre el agua y el fuego, entre la contemplación y la acción concreta de comunicar lo que en ella vivimos. Contemplata aliis tradere, estas son palabras significativas que la tradición mendicante acuñó para sí. "Transmitir a los otros lo contemplado". En ellas quedan dibujadas las direcciones y sentido de nuestra vida.
Origen

Nos acogió D. Rafael Palmero, entonces Obispo de Palencia, ofreciéndonos vivir junto a la Comunidad Cisterciense de S. Andrés de Arroyo hasta el 24 de Abril de 2000, fiesta de la Conversión de S. Agustín, en que comenzamos a vivir en Becerril de Campos, en el antiguo Seminario de la Provincia de Filipinas.
El 28 de agosto de 2000 llegamos las siete hermanas primeras a la Comunidad de Lecceto, donde vivimos una experiencia de comunión y fraternidad evangélica que nunca agradeceremos lo suficiente a Dios y a las personas que la hicieron posible, y desde aquí y gracias a estas Hermanas, partimos hacia España, el día 20 de Noviembre de ese mismo año, tras recibir de la Santa Sede (7 de Noviembre) la aprobación como Fundación del Eremo de Lecceto.
Fuentes
Las Órdenes Mendicantes
Están dentro de las órdenes religiosas católicas.Sus miembros hacen voto de pobreza, por el que renuncian a todo tipo de propiedades o bienes, ya sean personales o comunes. Viven en la pobreza la radicalidad evangélica, mantenidos sólo por el trabajo manual y la caridad. Las órdenes mendicantes más importantes fueron aprobadas en el s. XIII, después de superar la oposición inicial que sufrieron por parte del clero secular. Cabe señalar entre ellas a los frailes menores o franciscanos (aprobación papal en 1209), los frailes predicadores o dominicos (1216), los carmelitas (1245), y los agustinos (1256). Hubo una quinta orden, la de los servitas, fundada en 1233 y reconocida en 1424 como orden mendicante.
Respuesta de las órdenes Mendicantes a la situación del momento: Paso de la soledad eremítica a la inserción en la ciudad. Cercanía a los seglares: Se van a romper las barreras del claustro. Lo que da lugar a más vocaciones que con ellos vivían el Evangelio y predicaban el espíritu de penitencia voluntaria como estado de vida. Utilizan como medio la predicación popular. Con los mendicantes se da un paso de la pobreza individual a la comunitaria: no sólo el hermano/a es pobre sino que toda la comunidad se hace pobre. Los mendicantes acabaron con los movimientos pauperísticos que chocaban con la Iglesia que era rica y bien instalada. Como respuesta de la Iglesia a estos cambios nace la Orden de San Agustín que reune bajo una misma Regla a Guillermitas Juanbonitas...todos los eremitas de la Toscana italiana.






